LO QUE APRENDÍ AL MIRARME
Te muestro lo que aprendí yo:
Escribo sobre la vida, los traumas, la maternidad, la culpa, la sensibilidad, el pasado, la sobrecarga sensorial, los límites, la responsabilidad, el bullying, la conexión, la terapia, la infancia, la alta demanda, el sentimiento de insuficiencia, la fragilidad, las tres edades, la intensidad, el fluir, el amor, las decepciones, los casi algo, la incertidumbre, las emociones, el insomnio, los patrones, el ghosting, los complejos, el amor, la autoexigencia, la transformación, el sobrepensar, la inseguridad, los miedos, el no encajar, los sueños, la ansiedad, el masking, el éxito, el tiempo, las injusticias, la soledad, la diferencia, la valentía, el fracaso, las lecciones, el mar, la motivación, las personas puente, el olvido, la superación, el duelo, el perfeccionismo, la rigidez mental, el agradecimiento, los disfraces, la música, la felicidad, el vacío, las preguntas, las heridas, el síndrome del impostor, la sobreestimulación, la reconstrucción, la muerte, los cambios, la exposición pública, la fuerza, lo social, la resiliencia, el colapso, la adolescencia, el renacer, las ausencias, o la dualidad.
BOOKTRAILER
¿Y si saber mirarte fuera el primer paso para reconstruirte?
Esta obra que es un viaje de autoconocimiento narrado a través de reflexiones y vivencias sinceras. Te invito a acompañarme en el proceso de reconocerme tras la maternidad y la identificación de altas capacidades a la edad adulta, compartiendo luces y sombras, dudas y certezas, heridas y sanación.
Mis palabras buscan que tú también puedas poner nombre a sensaciones compartidas, a ese sentimiento de vivir y pensar de un modo diferente, neurodivergente.
Este libro es un espejo y, a la vez, una mano tendida; página a página descubrirás que nunca es tarde para empezar a comprenderte, aceptarte y transformar tus “roturas” en belleza.
Si alguna vez te sentiste perdid@, diferente o incomprendid@, aquí encontrarás palabras que abrazan, preguntas que despiertan y reflexiones que inspiran y alientan.
¡Atrévete a hacerlo a través de mis letras!
¿Y SI NO SE LO DIGO?
Hoy te abracé de nuevo después de tantos años, después de tanto daño.
Retrocedí en el tiempo, volví a ti… a mí.
Un pasado y un presente que se miran a unos ojos llenos de lágrimas pero vacíos de miedos.
Nos hemos dado la mano sabiendo que solo por el hecho de no habernos rendido, ya hemos ganado.
Hoy te abracé de nuevo y necesité decirte que cuidaré de ti todo lo que antes no he cuidado.
Ahora sí.
Honraré quien eras pues también me lo debo.
Y mientras tú te desvanecías como el humo de un cigarro, he sentido en mi pecho la libertad
de quien antes vivía presa de sí misma.
Hoy te abracé, pequeña Silvia.
Hoy me reencontré contigo… conmigo.
La mujer que soy y la niña que fui juntas, de la mano.
Hoy lloré por nosotras prometiéndote que nunca más me perderías de nuevo.
LO QUE APRENDÍ AL MIRARME
¿Por qué escribí este libro?
Escribiendo y compartiendo reflexiones propias me di cuenta del valor que tiene poner palabras a sensaciones, vivencias o emociones que otros no pueden hacer, que no encuentran la manera, o que quizás, ni identifican hasta no verlas plasmadas en letras ajenas.
Escribir sana y leer aquello que sientes y vives, libera.
¿Y qué podía hacer yo como autora? Intentar que adultos rotos empiecen a recoger los pedazos de una vida para recomponerla, también que adolescentes lleguen a tiempo a lo que yo durante años pensé que era tarde, y por supuesto, unirnos en ese sentir tan intenso, tan vivo y tan nuestro.
Lo que vas a leer es la vida a través de mis ojos y letras, de mi piel y de mis vivencias.
Porque vivir, en general, es mi mayor motivación para reflexionar.